Experiencia

Ago 13, 2026

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Aventura y bienestar

Cusco tiene un magnetismo especial. Tanto la ciudad como su Valle Sagrado están rodeados de naturaleza andina y de una serie de recintos prehispánicos. Ambos son destinos que prometen experiencias de todo tipo, así como la posibilidad de pasar unos días de salud y bienestar.

Experiencias en el Valle Sagrado

La milenaria relación de los peruanos con las montañas y los ríos ha trascendido en el tiempo para convertirse en un motivo de orgullo que atrae a viajeros en busca de una aventura memorable.

Aventuras de altura

El término quechua “Apu” tiene dos poderosas connotaciones: “dios” y “montaña”. Y es que estas grandes presencias que guardan los Andes peruanos eran, en el imperio incaico, motivos de respeto y sobrecogimiento, asociados al concepto de divinidad. Hoy en día, andar por estos caminos, que combinan cultura, paisajes y aventura, nos sigue moviendo por dentro.

En el Valle Sagrado se pueden encontrar caminatas con distintos niveles de dificultad. El trekking al complejo arqueológico de Huchuy Qosqo atraviesa paisajes andinos y comunidades rurales hasta llegar a los restos prehispánicos. Es una ruta de nivel moderado, menos concurrida y muy auténtica, que puede plantearse como excursión de un día. Una opción de nivel muy poco exigente y fuera de lo convencional es el trekking con llamas. Se organizan caminatas junto a estos simpáticos animales por paisajes altoandinos, donde también se tiene la oportunidad de conocer comunidades locales. Sin duda, una experiencia única.

Muy recomendable también es hacer una cabalgata por Maras y Moray. Puedes recorrer paisajes rurales y combinar la cabalgata con la visita a las salineras de Maras y las terrazas agrícolas de Moray, dos de los lugares más especiales del Valle Sagrado. Para los amantes del deporte que quieren vivir esa misma ruta con un poco más de demanda física, existen rutas en bicicleta de montaña por los alrededores de Chinchero, Maras y Moray. Algunas combinan tramos de carretera y caminos de tierra; otras tienen descensos más técnicos. Es una excelente forma de conocer estos recintos culturales e históricos, y mantener la rutina deportiva.

Para quienes quieren adrenalina, es imperdible hacer la Vía ferrata con tirolinas. Esta actividad combina subir por la vía ferrata en una pared de roca, para luego descender mediante varias tirolinas: en medio, se disfruta de algunas de las mejores vistas del valle. Otro tipo de aventura ofrece el rafting en el río Urubamba, que también tiene distintos rangos de dificultad y puede organizarse incluso como una actividad familiar. Es importante saber que los tramos más exigentes dependen de las condiciones del río y de la temporada.

No todo es deporte de aventura para vivir una experiencia única en el Valle Sagrado. Es posible organizar caminatas guiadas por Pisac, Lamay, Calca o Urubamba, alejadas de los típicos circuitos turísticos. Esto da la oportunidad de detenerse en pequeños pueblos, acercarse a las actividades tradicionales y al día a día de la población; conocer terrazas agrícolas y ver paisajes de montaña que se quedan en la memoria.

El Valle Sagrado se descubre mejor cuando uno se deja sorprender por sus rutas y experiencias insospechadas. El servicio de concierge de Tambo del Inka, a Luxury Collection Resort & Spa puede ayudar a diseñar rutas privadas y adaptadas a las preferencias y el nivel físico del grupo, así como recomendar experiencias que harán de su estadía una aventura para recordar.