Destino

May 16, 2026

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Viajar con la mente abierta

Hay destinos que ofrecen más de lo que imaginamos. Cusco, por ejemplo, es conocido por sus monumentos prehispánicos, pero al llegar encontramos también su legado colonial y espacios culturales. Ciudades y pueblos del Perú llaman por su naturaleza y tradición, pero la visita toma mayor valor cuando entendemos las iniciativas sostenibles que buscan preservarlos.

Museos y casonas de Cusco

Cusco es una urbe empedrada que nos transporta en el tiempo y que deja ver los vestigios prehispánicos que luego se develan en todo su esplendor en sitios arqueológicos, como Machu Picchu, un poco más alejados de la ciudad. Sin embargo, Cusco está llena de museos y casonas que valen la pena visitar para entender el valor cultural de este destino.

Museo de Arte Precolombino

MAP Cusco fue creado para albergar y exhibir objetos creados por los antiguos peruanos desde hace más de tres mil años hasta el siglo XVI. La emblemática Casa Cabrera, ubicada en la plazoleta Las Nazarenas —muy cerca de la Plaza de Armas— es su sede: en los vestigios aún presentes en el zaguán de la casona, se evidencia que la construcción original data de hace más de 500 años. El recorrido está compuesto por diez salas que exhiben piezas de las culturas precolombinas que florecieron en el Perú: la selección de 400 objetos forma parte de la colección del Museo Larco de Lima, reconocido como uno de las mejores del mundo.

Museo Convento San Francisco y Catacumbas

A tres cuadras de la Playa Mayor se encuentra este convento de arquitectura colonial reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación. El museo tiene tres salas de exposición con pinturas de la Escuela Cusqueña, esculturas, tallas en madera y ornamentos litúrgicos. Una de las piezas más importantes se exhibe en el claustro del convento: se trata del lienzo “La genealogía de la orden Franciscana” de 1699, la pintura más antigua de Cusco; además, por sus 12 metros de alto por 9 metros de ancho, es considerada la más grande de América. Se pueden recorrer las catacumbas, los jardines y el pasillo de arcos.

Museo Máximo Laura

Máximo Laura nació en Ayacucho, Perú, como quinta generación de una familia de tejedores para conseguirse en uno de los artistas textiles más destacados de Sudamérica. Su obra ha conseguido la integración artística y la síntesis de técnicas de tejido ancestrales con el arte contemporáneo, y le ha hecho merecedor de reconocimientos, como el Primer Premio Nacional de Artesanía “Manos de Oro” del Perú. Su museo en Cusco es un mundo de imágenes impactantes, y formas y colores envolventes, donde puede encontrarse su colección privada, las esculturas textiles y la tienda de tapices.

Casa del Inca Garcilaso de la Vega

Esta casa originaria de los primeros años de la conquista, fue construida sobre un muro inca y hoy muestra una combinación de elementos españoles y prehispánicos. Destaca por haber sido la casa donde nació y vivió en el siglo XVI el escritor Inca Garcilaso de la Vega y por su arquitectura que se despliega en torno a un patio central. Actualmente, es sede del Museo Histórico Regional del Cusco, uno de los más visitados de la ciudad que alberga una gran colección de las culturas preincas. 

Museo de sitio Qoricancha

En el corazón de la ciudad, a cinco minutos de la Plaza de Armas, el museo de sitio de Qoricancha exhibe la historia incaica y del imperio del Tahuantinsuyo. Maquetas que muestran la evolución cronológica, piezas de cerámica y tejidos, momias y fotografías antiguas de la excavación del templo Qoricancha. Es un pequeño museo, pero viene recargado de mucho misticismo, ya que la visita se da por pasajes subterráneos.

Casa Mantay

Justo frente al Qoricancha se encuentra la Casa de los Cuatro Bustos, un edificio de cinco siglos de antigüedad, testigo de la sinergia de dos mundos, y sede de Palacio del Inka, a Luxury Collection Hotel. La muestra de pinturas, mobiliario y arte popular de Palacio del Inka se compone de un centenar de piezas, entre originales y reproducciones valiosas. La galería de arte moderno Mantay es su más reciente propuesta cultural. Ubicada dentro del propio hotel, abrió sus puertas para difundir la obra de grandes creadores peruanos del siglo XX y XXI. Se convierte, así, en un espacio artístico para la ciudad que destaca su aspecto contemporáneo. La galería cumple también una finalidad social: un porcentaje de la venta sirve para contribuir con la Casa de acogida Mantay, un proyecto social que apoya a madres adolescentes y sus hijos, con el que Palacio del Inka está comprometido desde hace años.